Disappearing

sábado, octubre 02, 2010
You keep finding me in the darkest corners of your mind.
Don’t be afraid to turn on the lights,
I’m still waiting for you to come back to me.

Although,
maybe if I finally disappear,
you would be forced to look for me somewhere else.
Everywhere else.

Because I can’t be the one searching all the time.

I guess I should disappear more often.
Now I just need a good place to go to when I do it.
Too bad I can’t fully disappear when every location
has your memory printed in it.

But I don’t lose faith,
there must be some space left in this city that is free of you.
Perhaps, it could be a new place that feels like home.

Oblivion.

domingo, septiembre 05, 2010
I'm unemployed and broke,
I have absent friends, a dysfunctional family, and a destructive love.

But please believe in me,
do not lose faith in my cause,
give me your last breath to hold on to
so I would at least die trying.

Do not believe, like others,
that there are more important things than saving a heart from oblivion.
Refuse to let go of the last piece of hope,
because, truly, there is nothing left after that.

I’m insecure and afraid,
I’m lost in my own way, alone in the crowd, and waiting for salvation.

And as I read these lines from my repetitive stories,
I can’t help but wonder when will you take care of me,
when will you return to my life and be finally mine.

Palabras

miércoles, agosto 11, 2010
Yo tengo todas las palabras, las que he recogido a lo largo de los años y los pesares,
las que quedaron después del diluvio.

Me quedé con todas las palabras que dijiste y las que evitaste,
las palabras tristes y los momentos dolorosos,
las sílabas felices, las que hacían fiesta en tu boca y mente.

Me quedé con las palabras que empezaron con suspiros y las que terminaron en adiós,
con las que un día me prometiste mares y ríos de tulipanes,
con aquellas que hoy te arrepientes de haber dicho.

Es una lástima.
Por eso ahora las recito todos los días,
las repito a los transeúntes despistados y a los locos de las esquinas,
y las hago canción intentando mantener vivo tu recuerdo.


Pues extrañarte me deja exhausta,
sin ganas de ver el resto del mundo que aparentemente siguió su rumbo sin mí.
Porque me hiciste sumamente feliz,
y luego rompiste mi corazón.

Partir

lunes, julio 26, 2010
Todos tenemos que encontrar nuestros caminos,
y en la búsqueda de ellos nuestras decisiones y aquello a lo que estamos dispuestos a renunciar definirán la ruta.

Tal vez tengamos que dejar atrás amigos y familia,
nuestras situaciones cotidianas,
lo cómodo y conocido del crecer.
Aquello que ha hecho parte de nosotros e inevitablemente ha construido nuestro carácter.

Al partir, si es eso lo que dicta nuestro corazón,
los recuerdos tomarán el valor que probablemente les hemos restado,
las memorias que te atrapan y transportan a un ayer feliz se convertirán en el estandarte con el cual enfrentaremos todo lo nuevo, todo lo que está por venir.

Las angustias e incógnitas,
las preguntas sobre el mañana y el devenir,
la emoción de lo que se está por descubrir.

Todo hace parte del sentimiento que te impulsa a buscar,
a ir más allá donde no conoces, pero sabes que te llaman.
Sabes que es allí donde debes estar.

A pesar de la pesadumbre de la separación,
al final siempre los llevaremos con nosotros, donde sea que vayamos.

Verán a través de nuestros ojos, escucharán los paisajes que nos rodeen y conversarán en nuestras cabezas tal vez sobre lo bello o distinto o atemorizante de este nuevo lugar.

Será un nuevo lugar,
pero aquellos que pueblan nuestro corazón y memoria llenarán cada espacio y cada segundo.
Siempre.

Nuevo amor

viernes, mayo 21, 2010
Siempre hay lugar para un nuevo amor,
siempre habrá espacio en tu pecho para albergar esperanza,
y siempre volverá a sanar tu corazón para volver a vivir.

Siempre que caigas en pena y llores de desdicha,
un nuevo amor estará a tu lado para reconfortarte y darte aliento.

Llegará al oírte gritar,
y pondrá sus manos sanadoras sobre ti.

Porque siempre hay lugar para un nuevo amor,
de donde sea que provenga,
en cualquiera de las formas,
en cada momento de angustia.

Están a tu alrededor,
siempre contigo.

Confía,
que siempre un nuevo amor llegará.

Rush

I met someone the other day.
He had none of the things I usually like in someone.

But still, his company was pleasant,
his smile was breathtaking,
and his eyes spoke truth and kindness.

I asked myself how long it has been since I felt that,
waiting for the answer to be “too long”.

But instead, it was “a few minutes ago”.

And that’s when I realized that ever since I met you,
I’ve felt that excitement,
that rush,
that warm feeling inside me
every single day.

Because with you, it never ends.
My love,
my devotion,
just never end.

Espera

Ah, la larga espera,
hasta que pueda llamarte a escondidas,
para escucharte decir que me amas y pretender que no te extraño tanto,
que no se me rompe el alma en las madrugadas,
y que no lloro en silencio todos los días.

Ah, la incertidumbre,
la única que se pregunta conmigo en dónde has estado,
la que llena los espacios vacíos con preguntas incómodas,
y no se va de mi lado hasta que suena al fin el teléfono.

El teléfono,
máquina de tortura,
callado y estático tormento,
espera,
duda,
intimida,
hasta que grita tu voz por la bocina y vuelvo a respirar.

Se corta la comunicación para dejarme de nuevo a oscuras,
con el mismo sonido de un cristal que se rompe,
una esperanza que se parte.

Ah, la larga espera,
nuevamente cae sobre mí el desconsuelo.
Cuántas horas faltarán,
cuántos suspiros la distancia,
cuánto dolor el recelo.

Cuánto tardarás en regresar, amor.

(Sin título)

domingo, mayo 09, 2010
Hoy pasé el día a la espera de una señal, llena de fe, pero siempre rodeada de la cruel incertidumbre.

Anoche me fui a la cama atormentada, dudosa, ignorante de los hechos y los presentes, de los testigos y los sobrevivientes.

Ayer reí a carcajadas, caminé la ciudad con una sonrisa, nunca antes tan plena, y estaba llena mi alma de esperanzas y sueños.

Hace dos noches me acosté con miedo, con un bloque de cemento presionándome el pecho, con la angustia y temor que sólo puede provocar otro ser humano.

Hace dos días estaba decidida, con la mayor certeza de toda mi vida, con la confianza necesaria para mover el mundo a mi juicio.

Hace tres noches dormí con determinación, con planes e ideas en mi cabeza que esperaban sólo un nuevo día para volverse realidad.

Hace tres días fui un muerto en vida que recorría las calles sin rumbo ni control, sin conciencia, y sólo con un desconcertante pensamiento en mi cabeza.

Hace cuatro noches mi corazón se rompió. Quedó muerto, más que marchito, mucho más que destruido.

Pero si ha existido una constante cada día y cada noche desde hace ya tanto tiempo, es el amor que te tengo.

Cada uno de esos días estuve enamorada, y así fueron todos los precedentes y serán todos los que están por venir.

Porque desde que amanece hasta el ocaso, todos mis segundos y espacios son en función de ti, existen por tu recuerdo, perduran por tu existencia.

Y por eso, no importa cómo me sorprenda esta noche, yo te amaré igual.

Resta

viernes, abril 09, 2010
Dos, menos uno, es igual a medio.
Porque sin ti, soy sólo la mitad de lo que podría ser.

Cuando te vas, te llevas lo mejor que tengo,
y se hace un agujero en forma de espejo en mi interior.

Entonces mi mitad más alegre desaparece,
te la llevas de sombra a donde vayas.

Y me vuelvo un ser incompleto,
retazos de lo que alguna vez fui,
pues te marchaste con tal pedazo de mi corazón.

Tú me inspiras

Tus palabras me inspiran, lo hacen cada día.
Tus palabras y tus actos, tu voz, tus pupilas, y tus angustias.
Me inspiran a escribir por ellas, a defenderlas ante los escépticos.
Me inspiran a llevar amor a los oídos sordos, a los mejores recuerdos.

Tus canciones me inspiran a correr,
lejos de los rencores y las tragedias.
Me enseñan mundos nuevos que quiero compartir con ellos,
con todos.

Tus penas me inspiran a ser mejor,
a alcanzar la cima en donde ningún dolor puede tocarme.

Tu silencio me inspira a callar todo aquello que grita mi alma,
a esconderlo de los imprudentes, de los descuidados.

Tú me inspiras a amar.
A amar bien como tú no lo haces,
como no me enseñaste.

A amarle como se merece,
como lo soñó,
y como me ama.

Tú me inspiras, me alientas,
a vivir con el corazón en la mano,
abierto,
extendido hacia el mundo entero.

Pequeña

lunes, marzo 22, 2010
Qué hacer cuando inevitablemente un corazón se rompe a tu lado y no puedes sino mirar el sufrimiento de alguien a quien llevas en tu propio palpitar.

Cómo haces para privarle de las penas que llegan con el crecer, del sufrir de ése primer amor, que es el más grande, y a veces el último.

Cómo haces para decirle “esto también pasará” si sabes muy bien que sus heridas no van a curarse pronto, que sus pesares le acompañarán un largo tiempo, y que tal vez nunca olvide este dolor.

Sólo puedo hablarte, pequeña, y mentirte un poco,
puedo contarte que a mí me pasó y estoy bien,
sin confesar las largas noches en vela que pasé esperando a alguien que no llegaría.

Pero eso no devolverá tu fe en el amor, no regresará la esperanza a tu pequeño cuerpo y a tu dolida alma.

Así que tal vez sólo camine a tu lado en silencio, escuchándote llorar, sosteniendo tu frágil humanidad para que no caigas, y pasando mi mano por tu cabeza esperando que la siguiente sea la última lágrima.

No desfallezcas, pequeña, esto también pasará.
Algún día.