Lo que importa
Las preocupaciones se ven ahora superficiales y ligeras,
como si la solución de todos mis problemas estuviera al alcance de una sonrisa.
Cuando te beso, el futuro no me inquieta,
porque en tus labios se detiene en tiempo,
y en la comisura de tu boca toman forma mis sueños.
Cuando te beso, ya nada más importa.
Todo es claro y correcto.
El mundo es la mejor versión de sí mismo y la gente…
la gente es un cúmulo borroso, silencioso y en movimiento,
que no trasciende ni perturba porque solo tú importas.
Tú y yo somos lo único que importa.
Y lo supe
Tú me devolviste las palabras.
Me devolviste el aliento y las ganas.
Me regresaste la esperanza perdida, los sueños que creía olvidados.
Tú me despertaste de la larga pesadilla,
me alejaste de los monstruos que me mantenían presa del miedo.
Me devolviste la risa,
y ahora no la dejo nunca.
La llevo siempre conmigo a donde vaya,
y resplandece cuando tú estás.
Cuando el mundo me pesaba en los hombros y mantenía la cabeza baja,
tú levantaste mi rostro,
me miraste,
y lo supe.
Volvió
a la/s
5:26 p.m.
Volvió la paz.
Volvió a mí la tranquilidad de tener el corazón lleno y vivo.
Regresó, poco a poco, pausadamente, la habilidad de cerrar los ojos y sonreír.
De nuevo sonrío todo el tiempo.
Porque las cosas, las calles, las estrellas, las canciones, los bailes, los zapatos ya no pertenecen al recuerdo de un individuo de pasado.
Ahora son piezas que componen nuevos recuerdos.
Volvió a mí, por fin, la capacidad de respirar profundo y pensar:
"todo está bien en el mundo".
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