Afferarse

domingo, febrero 04, 2018
Nos aferramos como podemos a las cosas, personas y realidades que queremos.

Nos aferramos tan fuerte que nos sangran las manos, se nos endurece el cuerpo, se nos acaba el aire.

Sacamos potencia de cada músculo, hueso, fibra, para no dejar ir eso que sostenemos, no con el cuerpo, sino con el espíritu.

Algunos creen erróneamente que no sabemos dejar ir. Sabemos dejar ir, sólo no queremos hacerlo.

Porque somos como un ejército: nunca dejamos a alguien atrás, y peleamos hasta que la última gota de sangre haya sido derramada.


Adiós

lunes, enero 29, 2018

Ahora me despido, con la certeza de que voy a extrañarte, la nostalgia de imaginarte lejos de mí y la esperanza de que este amor no fue en vano.

En medio del adiós, me aferro al deseo de verte otra vez, cuando las heridas de este dolor hayan cerrado, aunque sea en brazos de alguien más.

Y será bello recordarte y recordar todo cuanto pude tener de ti, mientras sueño despierta realidades alternas en donde fuimos, juntos, por siempre felices.