He makes tomorrow seem so far away we’ll never get there.
We’ll stick here with each other for ever.
He makes everything around stop.
Nothing else matters when he takes my hand and touches my heart.
He looks into my eyes as it was the first and the last time he does it.
He doesn’t want to miss a change in their expression.
He makes the world disappear and the fear go away.
With him, nothing can go wrong.
And here in my bed, about to sleep,
he is the one inside all my thoughts.
Quiero
Hoy voy a hacer un berrinche, y a quejarme de todo lo que quise, lo que aún quiero, pero no tengo.
Quiero poder caminar contigo horas por un trayecto de minutos. Quiero que me lleves a tu casa y me muestres todos sus recovecos. Que toques la guitarra para mí y me muestres tus dibujos.
Quiero que seas conmigo tierno y dulce. Nerviosamente lindo, encantadoramente cobarde. Que me lleves al parque y hablemos largamente de todo y nada. Que me dejes acariciar tu cabello, así sea solo una vez.
Quiero que me hagas caso y no dudes cuando te pida que cierres los ojos, para poder besarte como si estuviéramos a oscuras.
No puedo cumplir todos esos “quiero”. Menos ahora, que ella ya los hizo realidad.
No, la verdad es que no quiero hacer realidad esos “quiero”. Quiero otros “quiero” míos propios. “Quieros” nuevos para experimentarlos juntos.
Yo se que en esta vida no nos podemos limitar a los “quiero”, que hay que trabajarlos duramente para obtenerlos. ¿Pero qué hago, si al tenerte tan lejos, lo único que puedo hacer es querer?
A la larga, todo se reduce a un quiero: A que te quiero cerca.
El resto viene por añadidura.
Quiero poder caminar contigo horas por un trayecto de minutos. Quiero que me lleves a tu casa y me muestres todos sus recovecos. Que toques la guitarra para mí y me muestres tus dibujos.
Quiero que seas conmigo tierno y dulce. Nerviosamente lindo, encantadoramente cobarde. Que me lleves al parque y hablemos largamente de todo y nada. Que me dejes acariciar tu cabello, así sea solo una vez.
Quiero que me hagas caso y no dudes cuando te pida que cierres los ojos, para poder besarte como si estuviéramos a oscuras.
No puedo cumplir todos esos “quiero”. Menos ahora, que ella ya los hizo realidad.
No, la verdad es que no quiero hacer realidad esos “quiero”. Quiero otros “quiero” míos propios. “Quieros” nuevos para experimentarlos juntos.
Yo se que en esta vida no nos podemos limitar a los “quiero”, que hay que trabajarlos duramente para obtenerlos. ¿Pero qué hago, si al tenerte tan lejos, lo único que puedo hacer es querer?
A la larga, todo se reduce a un quiero: A que te quiero cerca.
El resto viene por añadidura.
Ya no estás
¿Por qué siguen saliendo el sol, cantando las aves, brillando las estrellas?
Parece que no saben que te has ido, y que ya no hay razón para que siga amaneciendo. Que ya no estas, y que la habitación esta llena solo de ecos. Es que ya no son testigos de aquello que me juraste una vez.
Por favor, dime algo, lo que sea. Cualquier cosa es mejor que estar aquí esperando en la oscuridad.
Mi mundo murió cuando dijiste adiós, y arrojaste al piso las llaves de mi casa y corazón.
Y aun así te perdonaría si lo pidieras, mas no me pidas que entienda porqué dejaste de estar a mi lado justo ahora que llegó el invierno al fin, y el frío congela las lagrimas que corren por mis mejillas.
Parece que no saben que te has ido, y que ya no hay razón para que siga amaneciendo. Que ya no estas, y que la habitación esta llena solo de ecos. Es que ya no son testigos de aquello que me juraste una vez.
Por favor, dime algo, lo que sea. Cualquier cosa es mejor que estar aquí esperando en la oscuridad.
Mi mundo murió cuando dijiste adiós, y arrojaste al piso las llaves de mi casa y corazón.
Y aun así te perdonaría si lo pidieras, mas no me pidas que entienda porqué dejaste de estar a mi lado justo ahora que llegó el invierno al fin, y el frío congela las lagrimas que corren por mis mejillas.
Era antes
a la/s
9:38 p.m.
¿Alcanzas a recordar cómo era todo antes?
Sí, también lo encuentro confuso. Como una mancha borrosa que queda luego de que los años le pasaran a una triste fotografía.
Sólo recuerdo que eras más divertido en ese entonces.
Me hacías reír de tal manera que el resto del mundo dejaba de existir fuera de esa risa.
Creo que luego de eso, y luego de todos los problemas, discusiones, desencuentros, amenazas y miedos, nunca pude reír con nadie más de esa manera.
Me causaste una herida cuya cicatriz no se va a borrar. Luego de todo eso, durante mucho tiempo no tuve más que una vida llena de dificultades y deseos.
Supongo que es mi culpa también, como alguna vez lo escuché: Haces un pacto con el diablo, y él siempre regresa para cobrártelo.
Esa pena la pagué lenta y dolorosamente, y de ella solo queda esa cicatriz que recuerda tiempos donde, efectivamente, eras más divertido.
Tal vez tú no cambiaste en absoluto, y solo fui yo la que se armó una coraza ante la gente con las partes de mi corazón que cayeron al suelo cuando lo rompiste sin piedad.
Sí, también lo encuentro confuso. Como una mancha borrosa que queda luego de que los años le pasaran a una triste fotografía.
Sólo recuerdo que eras más divertido en ese entonces.
Me hacías reír de tal manera que el resto del mundo dejaba de existir fuera de esa risa.
Creo que luego de eso, y luego de todos los problemas, discusiones, desencuentros, amenazas y miedos, nunca pude reír con nadie más de esa manera.
Me causaste una herida cuya cicatriz no se va a borrar. Luego de todo eso, durante mucho tiempo no tuve más que una vida llena de dificultades y deseos.
Supongo que es mi culpa también, como alguna vez lo escuché: Haces un pacto con el diablo, y él siempre regresa para cobrártelo.
Esa pena la pagué lenta y dolorosamente, y de ella solo queda esa cicatriz que recuerda tiempos donde, efectivamente, eras más divertido.
Tal vez tú no cambiaste en absoluto, y solo fui yo la que se armó una coraza ante la gente con las partes de mi corazón que cayeron al suelo cuando lo rompiste sin piedad.
Carta a un amigo (2)
Amigo
Mucho pasó mientras no hablamos. ¿Lo recuerdas? ¿A ése que rompió sólo un poco mi corazón? ¿Qué clamaba no poder estar conmigo porque no debía? ¿Porque era incorrecto?
Muchas cosas han cambiado desde entonces. Él sigue siendo igual de alto y caprichoso y berrinchudo. También igual de goloso y pechiche y encantador. No ha cambiado su deseo imparable de leer cada vez más ni sus halagos poco convencionales.
Bueno...no parece que haya cambiado demasiado. Será porque no fueél quien cambió, fui yo. Fueron las circunstancias.
Ahora ostenta el titulo de “amigo”. Un amigo con pasado de amante, pero aún así amigo. Será eso lo que lo diferencia de tantos otros que llevan ese nombre. Se pasea por mi casa como si fuera la suya, se cree con derecho a cosas inimaginables dentro de ella, y aún me piropea inescrupulosamente.
Los suspiros que despertaba se han extinguido, el palpitar veloz de mi corazón desapareció, y ya no le extraño demasiado. Me di cuenta que con el pasar del tiempo, él ya no era más lo que yo quería para mí. No puedo estar con alguien que no es leal, que no tiene absolutamente ningún sentido de la prudencia, y que pretende irse a cualquier lado sin dárselo a conocer a sus seres queridos.
Tal vez el sea un gran amigo, pero no es una gran pareja.
En algún punto me di cuenta que es mejor tenerlo de esa manera. Así sigue siendo cercano a mí, compartimos cosas, reímos juntos; pero me evito la preocupación de no saber si me es infiel y el dolor de corroborarlo.
Pronto se irá lejos, y supongo que agradeceré el haberlo tenido cerca y haberle aprendido algo.
Y supongo que voy a extrañarlo. A decir verdad, y aunque la gente suele usar demasiado este término, él sí es verdaderamente único.
Sí, voy a extrañarlo, y la verdad espero que no se ausente por demasiado tiempo. Porque en verdad lo quiero, aunque sea un querer que ha mutado. Y sé que también me quiere.
Amigo, aunque ya no estas conmigo, sigo contándote estas cosas como si nada hubiera cambiado. Espero que aún me escuches con atención, y que todavía te sientas orgulloso de mí, pues yo aún te sigo sintiendo tan cerca como siempre.
Mucho pasó mientras no hablamos. ¿Lo recuerdas? ¿A ése que rompió sólo un poco mi corazón? ¿Qué clamaba no poder estar conmigo porque no debía? ¿Porque era incorrecto?
Muchas cosas han cambiado desde entonces. Él sigue siendo igual de alto y caprichoso y berrinchudo. También igual de goloso y pechiche y encantador. No ha cambiado su deseo imparable de leer cada vez más ni sus halagos poco convencionales.
Bueno...no parece que haya cambiado demasiado. Será porque no fueél quien cambió, fui yo. Fueron las circunstancias.
Ahora ostenta el titulo de “amigo”. Un amigo con pasado de amante, pero aún así amigo. Será eso lo que lo diferencia de tantos otros que llevan ese nombre. Se pasea por mi casa como si fuera la suya, se cree con derecho a cosas inimaginables dentro de ella, y aún me piropea inescrupulosamente.
Los suspiros que despertaba se han extinguido, el palpitar veloz de mi corazón desapareció, y ya no le extraño demasiado. Me di cuenta que con el pasar del tiempo, él ya no era más lo que yo quería para mí. No puedo estar con alguien que no es leal, que no tiene absolutamente ningún sentido de la prudencia, y que pretende irse a cualquier lado sin dárselo a conocer a sus seres queridos.
Tal vez el sea un gran amigo, pero no es una gran pareja.
En algún punto me di cuenta que es mejor tenerlo de esa manera. Así sigue siendo cercano a mí, compartimos cosas, reímos juntos; pero me evito la preocupación de no saber si me es infiel y el dolor de corroborarlo.
Pronto se irá lejos, y supongo que agradeceré el haberlo tenido cerca y haberle aprendido algo.
Y supongo que voy a extrañarlo. A decir verdad, y aunque la gente suele usar demasiado este término, él sí es verdaderamente único.
Sí, voy a extrañarlo, y la verdad espero que no se ausente por demasiado tiempo. Porque en verdad lo quiero, aunque sea un querer que ha mutado. Y sé que también me quiere.
Amigo, aunque ya no estas conmigo, sigo contándote estas cosas como si nada hubiera cambiado. Espero que aún me escuches con atención, y que todavía te sientas orgulloso de mí, pues yo aún te sigo sintiendo tan cerca como siempre.
...
Se veía como siempre ayer.
Con esa expresión en el rostro tan común en él que esconde un poco de melancolía, como si por dentro aún estuviera triste.
Siempre tiene eso, como en el fondo de los ojos, como si en cualquier momento fuera a desplomarse en lágrimas.
Como si se debatiera siempre entre mostrar un rostro alegre y lo que en realidad siente.
Produce hasta un poco de impotencia en mí, al quererle tanto y saber, en verdad, que no hay nada que yo pueda hacer por ayudarle.
Con esa expresión en el rostro tan común en él que esconde un poco de melancolía, como si por dentro aún estuviera triste.
Siempre tiene eso, como en el fondo de los ojos, como si en cualquier momento fuera a desplomarse en lágrimas.
Como si se debatiera siempre entre mostrar un rostro alegre y lo que en realidad siente.
Produce hasta un poco de impotencia en mí, al quererle tanto y saber, en verdad, que no hay nada que yo pueda hacer por ayudarle.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)