Entre más cerrados están mis ojos, más cerca te veo, más cerca creo que estás.
Y entonces los abro llena de esperanzas solo para encontrar que estas demasiado lejos.
¿Qué hago ahora?
¿Qué hago si la realidad es que por más que intente alcanzarte, siento que nunca vas a estar?
Vuelve.
Regresa a donde te espero con paciencia,
ven otra vez a donde empezaste a caminar,
anda nuevamente hasta donde está mi cuerpo,
porque mi mente se fue contigo,
todo el camino.
Ya te acompañé, ahora es tu turno de acompañarme a mí,
a ir donde yo quiero,
a buscar lo que deseo.
Quédate conmigo mientras camino.
Vamos, no es tan profundo, no es tan abierto.
Es solo que allá me llaman,
como a ti te llamaban hace un tiempo,
y sin pensarlo me dejaste atrás.
El camino está ahí, esperándome.
¿Vas a venir al fin?
No es tan profundo, no es tan abierto,
es sólo un camino por recorrer.
Juntos.
No mucho
No pido mucho, sólo algunas respuestas, y tal vez uno que otro abrazo.
Dime, ¿qué es más difícil?
¿Empezar algo incierto, continuar venciendo los problemas, o terminar algo que te hizo feliz?
Voy a empezar a imaginar que ya no estas. De otro modo nunca voy a superarte.
Empezaré a pensarme la vida sin ti, como si nunca hubieras llegado a ella, y a tratar con todas mis fuerzas de olvidarte.
Ahora, voy a continuar con mi tarea, que me duele mucho más de lo que te puedes imaginar, pero que ni el más grande obstáculo va a detener.
Y como todo, terminaré este capítulo de mi vida tan doloroso, para pasar a uno nuevo e incierto, que en realidad no creo que pueda ser peor que esto. Nada puede ser peor que esto.
El desamor tiene nombre propio y es el tuyo. Rompiste mi corazón en miles de pedazos. Y los más importantes quedaron debajo del ropero, hasta el fondo, donde mi mano no los alcanza, ¿y qué no hay una escoba en esta casa?
Préstame tu escoba, permíteme tu hombro, cuéntame un chiste, dame un dulce, muéstrame tus fotos, llévame lejos, llena el silencio, calla esta soledad.
Hazlo por mí, mira que no pido mucho, solo algunas respuestas, y tal vez uno que otro abrazo. Y bueno, un hombro ajeno en el que llorar un poquito…
Dime, ¿qué es más difícil?
¿Empezar algo incierto, continuar venciendo los problemas, o terminar algo que te hizo feliz?
Voy a empezar a imaginar que ya no estas. De otro modo nunca voy a superarte.
Empezaré a pensarme la vida sin ti, como si nunca hubieras llegado a ella, y a tratar con todas mis fuerzas de olvidarte.
Ahora, voy a continuar con mi tarea, que me duele mucho más de lo que te puedes imaginar, pero que ni el más grande obstáculo va a detener.
Y como todo, terminaré este capítulo de mi vida tan doloroso, para pasar a uno nuevo e incierto, que en realidad no creo que pueda ser peor que esto. Nada puede ser peor que esto.
El desamor tiene nombre propio y es el tuyo. Rompiste mi corazón en miles de pedazos. Y los más importantes quedaron debajo del ropero, hasta el fondo, donde mi mano no los alcanza, ¿y qué no hay una escoba en esta casa?
Préstame tu escoba, permíteme tu hombro, cuéntame un chiste, dame un dulce, muéstrame tus fotos, llévame lejos, llena el silencio, calla esta soledad.
Hazlo por mí, mira que no pido mucho, solo algunas respuestas, y tal vez uno que otro abrazo. Y bueno, un hombro ajeno en el que llorar un poquito…
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)