Atrás

domingo, diciembre 04, 2011
Hoy retrocedí cien pasos en el camino que me lleva a dejarte atrás.
Hoy lloré como el primer día,
como aquella primera vez que renunciaste a lo que hasta entonces era perfecto.
Lloré desconsolada como si me arrancaran nuevamente el pedazo de mi alma que te llevaste contigo.

Hoy perdí todo lo que había logrado.
Las reacciones mesuradas y profundamente metódicas huyeron por la ventana y me dejaron sola con el instinto.
El que cada vez que te ve me hace gritar,
de dicha y de pena por igual.

Hoy recordé lo que es estar a tu lado:
Un paseo aparentemente interminable de giros y golpes,
de magia, risas, lágrimas y heridas.
Una marca viva y sangrante,
que aún palpita.

En silencio

sábado, diciembre 03, 2011
Confundida, tal vez sería la palabra más apropiada.
Pues a pesar del placer, está la culpa, y a pesar del cargo de conciencia, nunca fui más feliz.
O miserable.
O entregada.
O completa.

Porque creo que era aquello lo que faltaba.
El epítome de meses y meses de espera, de deseo y fantasías.
El clímax de una relación ambigua llegó finalmente con uno de cuerpo, de alma.
A escondidas, detrás de las paredes, rodeado de un silencio ahogado y obligado.
Lleno de miedo y expectativa, lleno de ilusiones de mentes perdidas por horas en la imaginación.

Y tu sonrisa, una que no conocía –¡¿cómo podría?!– iluminaba una habitación completamente a oscuras.
Y dejaba volar mi cabeza hasta paraísos inimaginables, posibilidades que hoy quiero con tantas ganas, pero que no serán.

¿Lo sientes? No más que yo, que sé ahora con toda certeza que no te podré tener.

Al hacerme tuya te perdí el respeto,
pero me terminé de enamorar.