Amigo
Hoy tengo el corazon tan roto que no sé cómo curarlo. Me embarga un dolor tan grande, que siento que me quita la vida de a poco, que no existe tiempo suficiente en mil vidas para superar este sufrimiento.
Yo creo recordar que eras un romántico, tanto como yo, que creías en el amor bonito y en el amor por siempre.
¿Por qué nadie nos dijo que era tan difícil y tan doloroso? Que es una lucha tanto como una dicha y que exige de ti hasta la última gota de fuerza y todo lo que tu cuerpo da en voluntad. Que te quita todo lo que pudiera servir de consuelo.
¿Será posible que mi fe en ese tal amor que todo lo puede ha sido en vano? ¿Que es eso lo que me ha traído tanto dolor? ¿Que deseo algo que no existe? ¿Que me programé a mí misma para el fracaso?
No puede ser, ¿verdad?
Todas las historias, todos los poemas, todas las canciones, entonces, ¿mienten? ¿Tengo que creer que lo único que queda es conformarse con un querer simpático, una lujuria satisfecha y una compañía por defecto?
A quién más que a ti, que me conoce como nadie, puedo hacerle esas preguntas...
Me resisto a creer,
como me resisto a ser vencida por este enorme cansancio,
que esta esperanza mía es en vano.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)