Se busca

jueves, octubre 29, 2009
Mi corazón te pertenece.
No porque yo haya decidido dártelo, sino porque lo robaste.

De la manera más descarada, y a la vista de todo el mundo.
Lo sacaste de su lugar seguro a pasear el mundo entero.

Pero lo llenaste de tal emoción que se enfermó,
y me lo regresaste dolorido y cansado.

Pero más feliz que nunca.

Dame sólo unos días,
te prometo que estará bien para nuestro próximo paseo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

chévere.. me gustó @juancabo

Germán Gómez dijo...

Melii definitivamente cada vez que escribes la sacas del estadioooo.

Un abrazooo.