Es igual que en mis pesadillas.
Después de un largo camino hasta un poblado olvidado, paso el más maravilloso de los días contigo, para luego tener que despedirte amargamente en una vieja y polvorienta estación de tren.
Puedo sentir las lágrimas reales, que nacen de ese relato ficticio, correr por mi cara mientras duermo.
Y busco consuelo en algún amigo no muy cercano que aparece de la nada y me abraza, hasta que al fin despierto; desorientada, vacía, muerta en vida.
No me dejes, vida mía, mientras estoy dormida.
No me dejes, tampoco, a la luz de pleno día.
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1 comentarios:
esos sueños conmatices de poemas...
quien te tiene así que te da esa inspiración? ;)
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