Nadie debe saberlo.
Que la carga sigue tan pesada como siempre;
que las punzadas llegan igual de profundo.
Nadie debe saberlo.
Por eso las sonrisas forzadas,
las alegrías robadas.
Nadie debe saberlo.
Porque las miradas de pesar son insoportables,
y nadie necesita lástima ajena.
Nadie debe saber que duele hoy como ayer,
hoy como hace un mes.
Que las lágrimas corren libres,
que el corazón está hecho retazos,
que los pies están cansados de tanto, tanto esperar.
Que mi vida entera aún te pertenece,
y por lo tanto,
no hace sino suspirar ciegamente un regreso.
Uno de verdad, de los que permanecen.
Nadie debe saberlo,
porque no podría con la vergüenza.
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2 comentarios:
esto debería tener simplemente como "Like" o algo así pq me dejaste sin palabras :). Tuyo?
Claro, todos son míos =)
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